| El autor es locutor. |
POR FELIX BETANCES, para Ecos del Sur.
El Cólera es una enfermedad que dondequiera que llega, se convierte en una amenaza y en el peor de los casos, pasa de las palabras a los hechos y en muy breve tiempo.
Esa es la situación que vive el hermano país de Haití el cual ha sido fuertemente castigado, a raíz de haber sufrido los embates inmisericordes del devastador terremoto que el 12 de enero del año 2010, destruyó gran parte de su capital Puerto Príncipe, sembrando la muerte de centenares de miles de seres humanos e incalculables pérdidas materiales.
Desde la llegada de dicha enfermedad a esa Nación y hasta la fecha, suman varios miles las víctimas fatales, las cuales no han tenido en la mayoría de los casos, la suerte de ni siquiera, haber podido ser tratados con los primeros auxilios médicos.
Y saber, que nunca se dan a conocer todos los casos ya que hay muchos que por diversas razones no llegan a los medios de comunicación, según conocedores de la situación.
En nuestro País, la situación es más grave de lo que se pinta; tenemos el mal desde hace meses y ya con resultados in –crescendo y aun así todavía apreciamos que las autoridades responsables, se mantienen entre amebas y cólera como si se tratara de un juego, en el que apuestas o no apuestas.
Hemos observado casos, en que cuando el paciente afectado es ingresado, dicen que es ameba y después de que fallece, dicen que era cólera. ¿Qué es lo que se oculta?.
Hay que reconocer sin embargo, que las autoridades de la Región , han hecho un trabajo digno de reconocer en este aspecto.
Se debe hablar la verdad desnuda al Pueblo, con relación a este terrible mal y tratar de crear una clara y verdadera conciencia, para que podamos entre todos y todas enfrentar la realidad.

